Passengers de Morten Tyldum

ATENCIóN SPOILERS – SPOILERS – SPOILERS

passengers

El conflicto está servido. Hay una pugna moral detrás de la historia que supongo deber ser aleccionadora o, como mínimo, servir para que recapacitemos sobre nosotros mismos y lo que haríamos en semejante situación. Pero ¿lo consigue? Vamos a ver.

Imaginemos. En el futuro, los humanos, con lo que nos gusta colonizar, hemos montado un tinglado muy guapo en Marte y en otros planetas aún más lejanos. Seguimos sin encontrar vida mas allá del planeta (toma etnocentrismo) y, cómo no hemos sido capaces de arreglar el planeta, no nos queda mas remedio que subirnos, nosotros y 5000 personas más, a una nave gigantesca para viajar durante 120 años a otro planeta. Nos crionizan, nos meten en una cápsula, , y dejamos que la IA de la nave nos pilote tranquila y seguramente a nuestro destino.

Pero, pasa algo que no debería pasar, que nunca había pasado antes. La nave, al atravesar una lluvia de meteoritos y polvo estelar sufre una avería, provocando que una de las cápsulas tenga un glitch, despertando al pasajero que lo contiene un poco antes. Noventa años antes.

El pasajero en cuestión, Jim, interpretado por Chris Pratt, sin darse cuenta de lo que ha pasado, se prepara para encontrar al resto de los pasajeros. Para su sorpresa, descubre la mala jugada que le ha gastado el espacio sideral y, como ingeniero que es, hace todo lo posible para averiguar cómo solucionar el problemita en cuestión. Intenta arreglar la cápsula, contactar la tripulación e incluso mandar un correo a la tierra que tardará la friolera de 25 años en tener respuesta.  Una vez descubre que no hay solución aparente, re-editing-passengersreacciona como lo haríamos todos: aprovecha los recursos de la nave hotel y se la pasa comiendo, bebiendo, bailando, y tirado en la cama en pijama y sin ducharse.  El único compañero es un barbot que, a pesar de tener una programación bastante buena, no tiene mucha conversación más allá de lo que se espera de un camarero: levantar la moral y escuchar los problemas sin que estos parezcan tan graves. Jim está jodido. Está sólo y sabe que va a morir en la nave.

Aprovecho para decir que la nave tiene de todo: gimnasio, piscina, planetario, cine, restaurantes variados. Incluso ofrece un servicio espectacular de exploración del espacio en el que los pasajeros pueden salir al exterior y flotar mientras se dejan embriagar por las estrellas.

Y sí, a Jim se le pasa por la cabeza la idea que seguramente tendríamos mas de uno: suicidarnos saliendo al espacio sin casco ni traje.

Lógicamente, no lo hace.

En vez de ello, la solución a su soledad la encuentra un día mientras tontea por la nave. En una de las cápsulas, ve una pasajera de la que se enamora a primera vista. Resulta que la pasajera en cuestión es escritora y que, según lo que comparte con Arthur (el barbot), escribe de maravilla y crea mundos que parecen escritos para él. Durante meses, Jim se plantea si “despertar” a Aurora Lane (Jennifer Lawrence) y, al final, siguiendo el consejo de Arthur, la despierta.

landscape-1502361272-jennifer-lawrence-passengers-promo-stills-5Si eso no fuera suficiente putada, a la pobre y desconcertada Aurora, le esconde que es él el causante de que se haya despertado. En vez de la verdad, le cuenta una historia parecida a la suya: estás aquí porqué ha habido un error. Aurora se lo cree y una vez superado el trauma, se suma al hedonismo absoluto de Jim. Mejorado, eso si, porqué ella es una pasajera Oro, lo que vemos claramente por las opciones que puede acceder a la hora de desayunar (comida de verdad y no la acartonada versión insípida de comida espacial que come Jim).

Se enamoran y todo es muy bonito y parece que mientras se tienen el uno al otro no pasa nada: sin conflictos ni agobios, la vida es una maravilla, moriremos aquí habiendo vivido una vida plena de amor y sexo.

Dejemos de lado que Aurora tiene que olvidarse de cumplir el sueño de ser la primera escritora en ir a las colonias (Homestead II) y volver contando lo que allí se vive. Eso es, pasar 240 años criogenizada para volver a un planeta tierra que vete tu a saber en que condición se encuentra.

 Dejemos de lado también que el romance es forzado y poco probable en circunstancias normales. Los dos son felices y con eso, el espectador, también.

06817274f316f796c2d0157f93723e93Pero, nosotros, al igual que Arthur, conocemos el secreto de Jim,  que amenaza la relación  desde un principio.  Aunque es cierto que parece que a Jim le molesta lo justo vivir en la mentira, pues se decide a pedirle matrimonio. Pero, ay, pobre de Jim que no se da cuenta de que el obtuso de Arthur no entiende de juegos semánticos ni pragmáticos, lo que da pie a un malentendido que descubre toda la farsa.

Por supuesto, Aurora se putea. Mucho. O podríamos decir que lo justo y razonable, dadas las circunstancias.  En resumidas cuentas, se acaba de dar cuenta de que ha estado enamorada (acostándose, besando, bailando, etc.) de la persona que le ha destrozado la vida.

Si lo de Jim no es una violación encubierta a escala cósmica, que vengan las Pussy Riot  y lo juzguen.

Total, que se quedan los dos en su parte de la nave, cada uno con sus cosas. Ella en la piscina, intentando olvidar la mierda de vida que le espera,  y él en su suite (que la ha robado), lamentándose por ser tan egoísta. Lo mejor de la situación es que se reparten los días para estar con Arthur, en un tipo de custodia compartida next level.

Hasta que la nave se va a la mierda.

A partir de allí, al verse obligados a trabajar juntos para repararla consiguen limar sus asperezas. Nada mejor que tener la responsabilidad de salvar 5000 vidas para solucionar un pequeño conflicto entre amantes. Gracias a la breve intervención de uno de los oficiales de la tripulación, un Laurence Fishburne anecdótico, que dura en la nave dos amaneceres,  consiguen el brazalete que les dará acceso a todas las zonas restringidas y que luego, al final de la historia, se desvela imprescindible, pero que de momento les sirve para averiguar lo jodida que está la nave y encontrar la fuente del problema.

Jim, otra vez el simpático de Jim, se había dado cuenta de que algo andaba mal al observar como los pequeños robots de limpieza no paraban de estropearse, pero no había dicho nada, ni tan siquiera a Arthur, y ni se planteaba que algo pudiese estar estropeado en la súper nave esta. El futuro de este ingeniero no es muy brillante, eso seguro.

Como toda historia bonita de amor de Hollywood, al final la pareja arregla la nave y la relación, salvan a todos los que hay a bordo y descubren que la maquina que cura y resucita de la enfermería es capaz de mantener criogenizado a uno de ellos (el brazalete del Oficial Gus activa esa funciona tan molona, que hubiese evitado todo el problema desde el momento en que Jim descubre le marrón en el que está). Pero entonces surje una duda poco probable para Aurora: ¿me quedo con el acosador este y vivo el amor ese que siempre había buscado (mejor hubieses hecho en buscar un terapeuta, que es lo que seguramente necesitas, guapa) o salvo mi culo y vivo mi sueño de escritora?

Pues la tipa elige lo primero. Y nadie lo entiende. Yo quería encontrarle el sentido y he de decir que la interpretación de Jennifer me convence lo suficiente para que me lo plantee, pero me cuesta creer. Me cuesta creer que lo perdone sólo porqué al final Jim arriesga su vida para salvar la nave. Y tampoco me trago que, en todo lo que les queda de vida en la nave, no se planteen tener hijos y, quién sabe, incluso dejar un pueblo entero como hicieron Eva y Adan. Puestos a pecar y saltarse la moral, ¿qué importa un poco de incesto?

Pero creo que había empezado todo esto con otra pregunta, la que se supone que nos hace la película, la que se supone debemos hacernos nosotros mismos. Responderé que sí,  a pesar de sus fallos, consigue que reflexionemos sobre que postura tomaríamos tanto siendo uno como el otro. Aunque sea dándonos unos ejemplos lamentables de conducta y Jim no se haya ganado del todo nuestra simpatía, o precisamente por ello. Porqué su conducta nos parece condenable, somos capaces de hacer ese ejercicio de auto-conocimiento y planearnos la misma duda. ¿Sería lo suficiente egoísta para despertar a otro pasajero?

Y si el pasajero o pasajera no nos cae bien, ¿entonces qué? La verdad, no sé si me la jugaría.

Pare terminar, os dejo con un enlace a una propuesta de guión alternativo que soluciona la decepción final, entre otros problemas. VER (en V.O.)

 

 

 

 

Un comentario

  1. A mí me dejó un poco seca esta peli. Me la puse esperando un peli de acción y ciencia ficción (el trailer es muy traicionero) y me encontré con que la ciencia ficción no era nada más que el setting y la excusa para una historia de amor ñoña y, como tú dices, inverosímil y algo enfermiza. Peli de domingo disfrutable pero bastante floja a nivel de guión y trama.

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